
A veces quiero recordar mis recuerdos , insistir en las puestas de sol retratadas
y los roces más pronunciados.
Creo que es normal comprenderlo , lo que no entiendo es como pretendo recordar algo no vivido.
Imagino plantillas pintadas de besos , imagino tonos de diversos colores , matices en el viento.
Me recuerdo ahí enredada por las despanpanantes nubes, sí... son hermosas
mi vista desde el tan elocuente globo en el aire , me sostiene en sus manos.
estaba sonriendo , no por la brisa.
No pude hablar... estuve horas registrando vestigos de amores y promesas del mundo.
Observando los remolinos de tierra y las piedras brillantes.
Pero no , no estuve tan sola...
Me preguntaba cuanto tiempo podría callar mi silencio y reciclar mis memorias
cuanto tiempo insistiría perspicaz en hallar un ser que mi código entendiese, que sintiera lo que soy.
Nunca estuve sola con mis palabras, con mis ideas de utopía y con mi flor de sentir en piel.
Y es maravilloso comprender que aunque te bañas de pensamientos visionarios y constantemente ves lo que otros no ven.
Antes , nunca vi de mi lado.
No , no era su erística ni su movimiento en la voz.
Hablé y no fueron con palabras precisamente y no importa la forma en que la compañía me regocijó. Es el instante perfecto de saber que en éste mundo hay alguien como yo.
No bajé del cielo , pues las alas poco a poco se extendían luminosas, Inocuas, frágiles y con bastante vida.
Y aún sin helio aquel globo se sostenía en el aire... pues los pensamientos mutuos aferraban como trinchera las ganas , el sentir y por sobretodo la magia.
Sí, creo en la magia aun en su causalidad.
Me gusta creer de vez en cuando en las gratas coincidencias.